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Las mujeres del Catatumbo tienen una historia para compartir

Escrito por Dirección de Comunicaciones | Mar 25, 2026 2:04:38 PM

Imagen: archivo personal de fray Juan Pablo Romero Correa

Fray Juan Pablo Romero Correa, director de Proyección Social y Extensión Universitaria*

Volvimos al Catatumbo y tenemos razones para contar una historia.

Damos continuidad al proceso social liderado por los frailes dominicos en el Catatumbo y las facultades de Cultura Física, Psicología, Mercadeo y Comunicación Social, así como la dirección de Proyección Social de la Universidad Santo Tomás. Tenemos igualmente un invitado muy especial: La Fundación Universitaria Internacional de la Rioja (UNIR).

En esta ocasión nos convoca responder a la pregunta: ¿Por qué debemos tener un área de mercadeo y cuál es la relevancia de contar con una persona a cargo? Las fotografías, los videos, la edición creativa y, por supuesto, la imaginación, hacen parte de la respuesta. Ya no se trata de preguntarse si debe haber una cara visible; por el contrario, se trata de conformar un equipo que sume esfuerzos y permita lograr resultados en menos tiempo. Si esta función es determinante para que el producto llegue al consumidor final, entonces todas las piezas del rompecabezas deben estar en su lugar para lograr la meta: ¡QUE EL PRODUCTO SE VENDA! A eso nos referimos cuando hablamos de la importancia del mercadeo para las asociaciones campesinas.

Ahora bien, ¿qué acciones se deben engranar para poder vender un producto? Son muchos los elementos, y así lo hemos vivido en estos años con algunos de los productos de nuestras asociaciones campesinas. Con el tiempo, han ido asumiendo los desafíos de un mercado cada vez más exigente, aprendiendo a dialogar con sus necesidades para coincidir con sus gustos y preferencias.

Resulta llamativo que, después de algunos años de trabajo mancomunado con la Universidad Santo Tomás y los frailes dominicos presentes en la región del Catatumbo (desde 2018 escribiendo esta historia), las asociaciones campesinas lideradas por mujeres hayan logrado empoderarse de un proceso en el que los tiempos son cada vez más cortos para responder a un medio que ya las conoce y donde las manos a veces escasean para atender las solicitudes que llegan. Si bien parte de este proceso se ha venido construyendo de manera paulatina, ya se cuenta con victorias que merecen ser contadas: Todas cuentan con un micrositio en internet, y con ello el trabajo de la marca comercial ha venido madurando. Existen referentes como Mariatina, Arte Raíz y Cosiendo Vidas, que dialogan con un mercado que hoy las recuerda de una forma más sencilla. El storytelling ya hace parte de una agenda compartida con estas mujeres, y también lo dejamos a la vista con esta noticia.

Lo cierto es que, así como de la siembra depende la cosecha, tenemos la ilusión de recoger los frutos de ocho años de trabajo. Nuestra asociación de mujeres que lideran la marca MARIATINA ha logrado abrir un mercado valioso en Bogotá, como lo demuestra la negociación con USTACOOP que permitió, en la navidad de 2025, la entrega de 1.100 unidades de chocolate de mesa de 250 gramos. La asociación que lidera ARTE RAÍZ entregará en este 2026 a la misma Cooperativa financiera un total de 100 cartucheras, también en Bogotá, para la celebración del Día de la Secretaria.

Como se ha reiterado en el pasado, cada historia es importante. Hemos regresado al Catatumbo porque seguimos creyendo que estas mujeres tienen una historia que contar y que merece ser escuchada. Si bien el conflicto armado ha impedido en muchos territorios del país que esas historias sean conocidas —porque para muchos el sonido de los fusiles atrae toda la atención—, aquí hay historias de estas mujeres son música y arte puro, y también merecen ocupar un lugar en el recuerdo y en la memoria colectiva de un país que tiene algo más que contar más allá de la guerra.

Que esta sea la causa que nos mueva en este año 2026. Y que, gracias al liderazgo de la SANTOTO y a la gestión que los frailes dominicos han impulsado, la historia compartida con estas mujeres no quede entre paréntesis, sino que se sigan abriendo más capítulos, a la manera de puntos suspensivos, en los que sus protagonistas tengan la visibilidad que se merecen.

*Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no reflejan necesariamente el pensamiento ni la postura institucional de la Universidad Santo Tomás.