Con el Miércoles de Ceniza, que este año se celebra el 18 de febrero, iniciamos el camino de la Cuaresma, 40 días de preparación para la Pascua de Jesucristo: su pasión, muerte y resurrección. Este tiempo litúrgico es una invitación a la conversión, al renacer espiritual y a dejar atrás aquello que genera angustia, ansiedad o indiferencia.
En la siguiente reflexión, que es la primera píldora de Cuaresma, nuestro rector, fray Álvaro José Arango Restrepo, O.P., profundiza en las tres prácticas cuaresmales: ayuno, oración y limosna, vividas desde nuestra cotidianidad universitaria. Ayunar no solo de alimentos, sino de actitudes que afectan el alma; orar como luz para la inteligencia; y compartir el conocimiento y el servicio con los más vulnerables.
Que esta Cuaresma sea un tiempo de transformación personal y compromiso comunitario para toda la familia tomasina.