Hay cosas que simplemente no caben en un aula. La logística es una de ellas. No porque sea imposible de explicar, hay manuales enteros dedicados a eso, sino porque su esencia está en el movimiento, en las decisiones que se encadenan a velocidades que un pizarrón no puede simular. Eso es, precisamente, lo que 24 estudiantes de Administración de Empresas y el grupo de estudio de la docente investigadora Helga Ofelia Dworaczek Conde fueron a buscar a LOGYCA LAB.
"Comprender la cadena de suministro desde adentro cambia la manera en que uno lee cada decisión empresarial".
Lo que encontraron en ese espacio, orientado al fortalecimiento de redes de valor y procesos empresariales, fue una combinación poco común: herramientas de visualización estratégica junto a simuladores, entornos de realidad virtual y plataformas de análisis que hacen visible lo que normalmente permanece oculto detrás de las cifras. La trazabilidad de un producto, el recorrido de una decisión, el peso real de un dato.
La jornada no fue un recorrido pasivo. Los participantes se movieron entre experiencias de analítica de datos, transformación digital e innovación colaborativa, áreas que hoy definen la competitividad de cualquier organización que pretenda mantenerse relevante. La diferencia entre ver esas palabras en un texto y ver cómo operan en tiempo real es la diferencia entre saber y entender.
También hubo un momento institucional: una socialización sobre el rol de LOGYCA como generador de valor entre empresas, servicios, investigación y educación. No como discurso, sino como mapa. Los estudiantes pudieron ubicar, dentro de ese ecosistema, el lugar desde el cual van a ejercer su profesión.
Este tipo de visitas importan no solo por lo que muestran, sino por lo que activan. El aprendizaje experiencial tiene una forma particular de anclar el conocimiento: lo vuelve concreto, lo hace difícil de olvidar. Y en un entorno empresarial que cambia más rápido que los currículos, esa clase de anclaje se vuelve una ventaja que no figura en ningún pensum, pero que se nota en cómo un graduado piensa cuando enfrenta un problema real.