En este tiempo de Cuaresma, desde la Dirección de Evangelización y Culturan de la Santoto, nos invitan no solo a preparar el corazón para la Pascua, sino también a vivir un verdadero detox espiritual. Así como el cuerpo necesita desintoxicarse, nuestro espíritu también requiere sanar, liberarse y renovarse.

En esta segunda píldora cuaresmal reflexionamos sobre aquellas actitudes que afectan nuestra vida interior: el egoísmo, la envidia, la indiferencia y todo aquello que nos aleja del amor de Dios. La Cuaresma es una oportunidad para revisar qué nos está haciendo daño espiritualmente y permitir que Dios habite plenamente en nuestro corazón.


Que este tiempo litúrgico sea una invitación a la conversión, la sanación interior y el crecimiento espiritual para toda la comunidad de la Universidad Santo Tomás.

Artículos relacionados

Puede ser que te guste