Para los investigadores del programa DELFÍN, que actualmente adelantan su estancia académica en la Universidad Santo Tomás (Santoto), Colombia no es solo un destino de investigación: es un encuentro con una cultura que los ha recibido con los brazos abiertos. Así lo demostró la reciente salida cultural organizada por la Dirección de Relaciones Internacionales de la institución, que llevó a estos jóvenes a recorrer los escenarios más emblemáticos de la capital colombiana.
El itinerario, diseñado para que los visitantes pudieran conectar con la historia y el alma de Bogotá, incluyó una visita al cerro de Monserrate, desde donde la ciudad se despliega en toda su magnitud entre montañas. Desde allí, el grupo descendió para adentrarse en el Centro Histórico de la ciudad, donde cada calle y cada fachada narran siglos de historia compartida entre tradición y modernidad.
La Plaza de Bolívar, corazón cívico y simbólico de Colombia, fue uno de los momentos más significativos del recorrido. Los estudiantes pudieron contemplar la majestuosidad de la Catedral Primada, la imponente fachada del Capitolio Nacional y el Palacio de Justicia, reconociendo en estos espacios la huella viva de la historia latinoamericana que comparten Colombia y México. Muy cerca de allí, el Teatro Colón, joya arquitectónica del siglo XIX, los deslumbró con su elegancia y su carga cultural como uno de los teatros más importantes de América Latina.
El recorrido también incluyó una parada en el Chorro de Quevedo, el rincón bohemio de La Candelaria donde, según la tradición, fue fundada Bogotá, y cuyas calles empedradas y murales coloridos son hoy un punto de encuentro entre el arte, la memoria y la vida cotidiana de la ciudad. Entre otros espacios patrimoniales visitados, la experiencia permitió a los investigadores tocar con sus propias manos la historia de un país que, al igual que el suyo, guarda en su arquitectura y sus plazas el testimonio de siglos de lucha e identidad.
Esta visita es un ejemplo más del compromiso de la Universidad Santo Tomás con la construcción de lazos académicos y humanos que van más allá de las fronteras, fortaleciendo el diálogo intercultural entre Colombia y México, y reafirmando que la ciencia y el conocimiento se enriquecen cuando se viven también desde la experiencia y el encuentro con el otro.