En esta cuarta píldora de Cuaresma reflexionamos sobre la sinfronía: caminar en armonía con Dios y con los demás. La vida cristiana es una construcción común donde cada persona aporta desde su corazón, su conocimiento y su manera de amar.
Este tiempo litúrgico nos invita a revisar nuestras relaciones con la familia, los amigos, la pareja, la Universidad y con quienes más nos necesitan, y a romper los ciclos de aislamiento que surgen cuando falta el perdón y la escucha.
La Cuaresma es una oportunidad para reconciliarnos, restaurar la comunión y preguntarnos con sinceridad: ¿con quién necesito reconciliarme? ¿Estoy viviendo el amor según el Evangelio?
Que este camino fortalezca la unidad y la fraternidad en la Universidad Santo Tomás.